lunes, 9 de diciembre de 2013

En el orden jerárquico de mis sentimientos, eres mi pirámide kelseniana, mi máxima norma jurídica sin igualdad de jerarquías, ni aplicación de leyes supletorias; eres el asilo y refugio de mi corazón, la fuente que motiva y conduce mi amor apasionado hacia ti.
(Gonzalo Sandoval).

viernes, 6 de diciembre de 2013

POEMA DE UN ABOGADO!
Cuándo tu vida, tus actos y tus pensamientos se limitan a una sola palabra llamada “derecho”, dicha concepción se resume en que has sido privilegiado y elegido en esta vida, tienes la encomienda de ejercer la profesión más bella del planeta; es cuando comprendes y vinculas que el nexo causal de tus sentimientos van concatenados con tus argumentos jurídicos, mismos que buscan combatir las violaciones acontecidas, las cuales sólo un abogado puede descifrar, luego entonces ese don otorgado se converge en una apasionada defensa, que busca inalcanzablemente un veredicto favorable, en contra de los agravios del juicio de la vida. (Gonzalo Sandoval).

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Eres la verdad histórica de mi noches de inspiración, mi interpretación jurídica, mi fuente formal y material de mi estado procesal; desde tu llegada mis tesis de aplicación han quedado obsoletas, ya que eres mi jurisprudencia aplicable; a tu lado las fases procesales no son suficientes para emplazarte y manifestarte que eres mi única prueba plena, ya que la has preparado y desahogado con total continuidad e inmediación en mi corazón, llevando el juicio hasta la última etapa, concediendo beneficios y alegrías en mi ser, hasta concluir de que eres la reina de mis pruebas. (Gonzalo Sandoval).  

lunes, 2 de diciembre de 2013


En tu memoria quedará el registro de aquellos días que sin necesidad de argumentos, soñábamos caminar juntos hasta el veredicto final, momentos procesales en los cuales reconocimos en la confesional, que nuestros sentimientos eran contundentes y hacían prueba sin ser ratificados ante un Juzgador, sólo se sustentaba en única probanza llamada “amor”; sin embargo un juicio de desahucio finiquitó esos sueños y a pesar de no haber aceptado ni reconocido ese fallo, nunca podré negar que fuiste mi única acta constitutiva reconocida en mi corazón, mi máxima consagración del litigio de mi vida.(Gonzalo Sandoval).