Eres el protocolo de la razón de mi existencia, mi órgano supremo
consagrado en mi primer testimonio, desde que llegaste a mi competencia y jurisdicción
no existen apostillas, ni interpretes para traducir el amor que nos sentencia;
he concluido que confieso plenamente la responsabilidad de amarte, renunciando
a un juicio abreviado a fin de cumplir una cadena perpetua a tu lado y que ese punto
resolutivo sea en cumplimiento del amor que nos embarga!!!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario